En este “post” hemos dado carta blanca a uno de nuestros clientes, que ha escrito sobre su experiencia como joven agricultor. ¡Buena lectura!
Esta es la cascina Lobbietta, donde no vivo, pero donde trabajo con mi padre desde tiempos inmemoriales.
¿Puedo presentarme? Soy Marco OmodeiZorini, tengo 26 años y trabajo en la explotación familiar en Granozzo (Novara).
Solo cultivamos arroz y por eso sé muy bien lo importante que es contar con un lecho de siembra perfectamente nivelado. Cuando se nivela correctamente el suelo se obtienen muchas ventajas. En primer lugar, la cámara de cultivo queda completamente inundada con solo unos pocos centímetros de agua. Además, el suelo compacto absorbe mucha menos agua en verano (con una modesta entrada de agua fría sobre los arrozales). Asimismo, si no hay zonas más bajas, se puede evitar el riesgo de malas hierbas acuáticas y de la “panna” (una especie de pátina) que cubre las plantas de arroz en las primeras semanas, cuando solo tienen unos pocos centímetros de altura. Por último, los campos de arroz se drenan de forma más fácil y regular en septiembre. Tenemos una niveladora MARA, un modelo antiguo (50M): 4,5 metros, 4 ruedas y un arrastre de 140 HP.
Estas dos fotos se tomaron el pasado invierno durante la nivelación del terreno. Nuestra niveladora MARA lleva años realizando un trabajo duro. A menudo la hemos utilizado como scraper, pero nunca nos ha fallado. Un poco de grasa cada mañana y luego… ¡a trabajar!
Como apreciamos mucho a MARA, nos gustaría comprar un modelo nuevo dentro de unos años, quizá uno de 5,5 metros con 6 ruedas, que son fundamentales para evitar ondulaciones en recorridos más rápidos. Nos gusta su estructura sencilla y ligera, pero resistente, y la inclinación de la cuchilla, que permite descargar el terreno incluso en condiciones adversas (¡una vez tuvimos que terminar una nivelación prácticamente en el barro!).
En mi opinión, un lecho de siembra perfectamente liso es la premisa adecuada para lograr una producción justa y para apostar por nuestro trabajo y por una cosecha cada vez mejor y más abundante.
